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CONVERSACIONES SOBRE LA CUARESMA 7

¡Y por fin, nos acercamos al Domingo de Pascua y a la Celebración del Banquete Pascual!

A partir del viernes, después de la Visita a los 7 Templos, llega el momento de buscar el cordero, plato central del Ágape. Normalmente para los que hacíamos la cuaresma en Mérida, se iba a buscar a Puente Viejo, en la carretera hacia el Vigía. Sin embargo, en los últimos años, era Eduardo (nuestro querido Eduardito) quien nos proveía el cordero. El sábado, la cocina se llenaba de voluntarios que venían a ayudar para adobar la carne de cordero y dejar listos los otros alimentos que se servirían el día después.

¡Y ya es Domingo de Pascua! Doce del mediodía, todo está listo: el mejor mantel sobre la mesa, los platos y cubiertos de la fiesta, ¡las copas para celebrar!

Pero, ¿qué es la Pascua? ¿Qué significa? ¿De dónde viene su origen?

Pascua es una festividad religiosa que se celebra en la primera luna llena de primavera, o sea después del plenilunio posterior al 20 de marzo. en la que los judíos conmemoran la liberación de la esclavitud de su pueblo en Egipto.


Originalmente la pascua (pésaj) en el antiguo Israel era una fiesta agrícola o pastoril, que ya existía en época cananea, celebrada el día 14 del primer mes del año ('Abib’ antes del destierro babilónico y ‘Nisán’ después del destierro). La pascua judía dura actualmente siete días en Israel y ocho en el resto del mundo

En Éxodo:12 se describe la razón de esa conmemoración:

«Yahveh dijo a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: Decid a toda la comunidad de Israel: El día diez de este mes cada uno tomará una res de ganado menor por familia, una res por casa… Será un animal sin defecto, macho, de un año. Lo escogeréis entre los corderos o los cabritos. Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes; y, congregada toda la comunidad de Israel, lo inmolará al atardecer. Tomaréis luego la sangre y untaréis las dos jambas y el dintel de las casas donde la comáis. Esa noche comeréis la carne. La comeréis asada al fuego, con ázimos y con hierbas amargas… La comeréis así: con la cintura ceñida, los pies calzados y el bastón en la mano; y la comeréis de prisa… La sangre os servirá de señal en las casas donde estéis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo; y no os afectará la plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto… Y cuando os pregunten vuestros hijos: "¿Qué significa para vosotros este rito?", responderéis: "Este es el sacrificio de la Pascua de Yahveh, que pasó de largo por las casas de los israelitas en Egipto cuando hirió a los egipcios y salvó nuestras casas."»

En hebreo la palabra פסח (pésaj) con la cual se designa la Pascua, quiere decir ‘saltar o pasar de un salto’ y simboliza entonces el hecho de que Yahveh “saltó, pasó de largo” las casa de los hebreos marcadas con la sangre de cordero para salvar a los primogénitos de su pueblo.

Del hebreo פסח derivó la palabra del griego antiguo πάσχα (páskha) y de allí el latín vulgar pascua por influencia del latín pascuum, ‘lugar de pastos, alimento para animales’, que para algunos es una alusión a la terminación del ayuno que los judíos guardaron durante el tiempo en que estuvieron en el desierto.


La pascua que conmemora el Éxodo judío, aún hoy se celebra con una cena donde hay varios rituales. Cada uno tiene un significado que es explicado mediante la “Hagadá de Pesaj”, un pequeño libro que permite seguir el “seder” (orden) de la fiesta

El seder la comida ritual que es la pieza central de las celebraciones, incorpora alimentos que representan elementos de la historia:

Las hierbas amargas (a menudo lechuga y rábano picante) representan la amargura de la esclavitud. Un hueso de jarrete asado conmemora el sacrificio del cordero. El huevo tiene múltiples interpretaciones: algunos sostienen que representa la nueva vida, y otros consideran que representa el luto del pueblo judío por las luchas que le esperaban en el exilio. Las verduras se sumergen en agua salada, representando las lágrimas de los israelitas esclavizados. El haroset, una pasta dulce hecha de manzanas, vino y nueces o frutos secos, representa el mortero que los israelitas esclavizados utilizaron para construir las ciudades almacén de Egipto. Durante el seder los participantes comen pan sin levadura, o matzoh, tres veces, y beben vino cuatro veces. En la mesa, además, hay siempre una copa y un lugar extra para el profeta Elías.


Además del significado tradicional, el pésaj hebreo tiene otro significado: es la Fiesta de la Primavera que desde tiempos inmemorables ha sido celebrada por varias culturas.

Históricamente, los orígenes de esa fiesta se remontan a las que se preparaban en honor a la diosa teutónica de la fertilidad, conocida como "Easter" (Ēostre en inglés antiguo) diosa del "amanecer" o del "despertar" de las fuerzas germinativas.


La primavera era una época sagrada para muchos pueblos, entre ellos los adoradores fenicios del sexo. Los símbolos de la diosa de la fertilidad, llamada en oriente medio, «Astarté» o «Istar» eran el huevo y la liebre. que simbolizan dicha fecundidad. En muchos países, aún hoy, la gente pinta huevos y come huevos de chocolate que incluyen, en su interior, confites y juguetes para los niños


El legado del Antiguo Testamento y de las tradiciones fue esencial para los inicios del cristianismo. El júbilo por el nacimiento del sol y por el despertar de la naturaleza, se convirtió en el regocijo por la resurrección de Cristo.

Antes de Moisés los hebreos celebraban el ‘salto’ del invierno a la primavera. Después de Moisés, y hasta hoy, celebran el ‘salto’ de la esclavitud a la libertad. Según la tradición cristiana, Jesús dio un nuevo significado a la Pascua, simbolizando el ‘salto’ de la muerte a la vida eterna.

Uno de los elementos común a la tradición judía y a la cristiana es el Cordero Pascual. La palabra ‘cordero’ viene del latín vulgar cordarius, derivado de cordus 'tardío'. Popularmente se empleaba la palabra ‘cordero pascual’ para designar al animal que, nacido en fechas cercanas a la Navidad, se sacrificaba para consumir ya entrada la primavera.

Para el cristianísimo, sin embargo, el cordero más que una víctima expiatoria tomará una fuerza simbólica más profunda aún y constituirá uno de sus emblemas mayores.

Cristo sería asociado al inocente animal, como describió Juan Bautista: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Del mismo modo es descrito en el Apocalipsis de Juan, donde se describe al Cordero, Agnus Dei, de pie en medio del trono, inmolado y digno de recibir el poder, la riqueza divina, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la bendición. Así lo confirma también la Carta a los hebreos. El cordero se convierte entonces en el primer emblema de Jesucristo por su poder salvífico e inspirará con esta imagen a innumerables artistas.

La historia de la humanidad está llena de costumbres relacionadas con sacrificios a las deidades. Durante la Antigüedad, muchos pueblos sacrificaban animales mediante diversos ritos, como un acto piadoso, perdón u ofrenda a los dioses. Los animales que se consideraban más adecuados para el sacrificio eran cabras, carneros y corderos, destacando especialmente este último.

La oveja y su cría eran un animal básico para la población, pues proporcionaban materias primas como la lana, y eran fuente de alimento. El cordero joven se convirtió en el animal predilecto para sacrificar, y así fue ganando simbolismo a través de los siglos. El cordero simboliza no sólo el sacrificio, sino también el martirio, la pureza y la inocencia.

Los cristianos conservaron y ensalzaron el simbolismo del cordero con el sacrificio. El propio Cristo se identifica con su figura, pues él se sacrificó para salvar al hombre: es el cordero de Dios. Por ello, tras la Pasión vivida durante la Semana Santa, la verdadera celebración se produce el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua, cuando Cristo ha resucitado. Se acabó el sacrificio y se festeja el fin de las penurias, que se refleja generalmente en un gran banquete.

Conmemorando todas esas tradiciones, entre los que han observado la cuaresma, celebramos el Domingo de Pascua, llamado también Pascua de Flores o Pascua Florida, con un gran Ágape donde resalta de manera especial el Cordero.

ANNA MARÍA LEONI

Jueves de Pascua 2023


IMAGEN



Cordero Pascal

Tímpano de la Iglesia Luterana de la Asunción, Paris, 17ème arrondissement

Charles Champigneulle, pintor vidriero

1910




RECETA

¡Cómo olvidar los domingos de Pascua en los que la querida Anna María Leoni preparaba el cordero e invitaba especialmente a aquellos de menos recursos! Sus recetas son mundialmente conocidas. Antonio Gámez nos trae aquí tres de ellas:



CORDERO CON CARDONCELLI Y HUEVOS

Ingredientes para 4 personas

Cardoncelli kg 1 ½

Costillitas de cordero gr 500

Tomates frescos gr. 300

Aceite de oliva gr. 300

Vino blanco seco

Queso pecorino rallado

Ajo

Perejil

4 huevos

Sal y pimienta

En una sartén, freír un diente de ajo en aceite de oliva; cuando se haya dorado, añadir los trozos de cordero y dorarlos, mojándolos con un poco de vino blanco. Dejar el fuego alto. En cuanto el vino se haya evaporado, añadir los tomates lavados y troceados, salpimentar y terminar la cocción. Limpiar y lavar los cardoncelli (sustituirlos por apio y escarola) luego hervirlos y escurrirlos al dente: continuar la cocción en una sartén, condimentándolos con la salsa de estofado, un poco de queso pecorino, pimienta y los trozos de cordero. Por último, añadir los huevos batidos con un poco de queso, pimienta y perejil. Dejar la preparación al fuego durante unos minutos, para que los huevos se solidifiquen ligeramente, removiendo con un tenedor.

Una deliciosa receta de Apulia, la región donde nací. Mi Mamá, aunque de Castelfranco Emilia (cerca de Bologna), la preparaba perfectamente para Pascua. Delicioso.

Los cardoncelli son los brotes nuevos de unas plantas que en inglés se llaman Thistle, y tienen muchas espinas. Son silvestres y se recogen en los campos de Puglia (Apulia) en la primavera. Muy difíciles de encontrar fuera de esa zona, sólo una vez los encontré en un mercado de Roma. Como a mí me encantaban, resolví sustituirlos con celery y escarola o chicoria. ¡No es lo mismo pero el plato queda rico igual!


ABBACCHIO ALLA ROMANA

Ingredientes: raciones para 4 personas

Una pieza de cordero (incluyendo chuletas y riñón) kg.1

Aceite de oliva gr. 50

Una ramita de romero-ajo

Dos anchoas en salazón

Vinagre de vino blanco- sal- pimienta


Cortar el cordero en trozos regulares. Poner una sartén al fuego con el aceite (hoy en día a veces se le añade un poco de mantequilla) y dos dientes de ajo machacados; dejar que se sofría y luego colocar los trozos de cordero en la sartén, dorándolos a fuego moderado. Sazonar con sal y pimienta. Lavar el romero, secarlo, quitar las hojas pequeñas y machacarlas en el mortero junto con las anchoas lavadas y deshuesadas y medio diente de ajo; verter en el mortero unas cucharadas de vinagre, poco o mucho según el gusto. Cuando el cordero esté listo (si se sazona demasiado, se quita un poco) se vierte esta salsa por encima, se remueve, se espera a que se evapore el vinagre, se disponen los trozos de carne en una fuente caliente y se vierte la salsa por encima.

(A Roma llaman "abbacchio" al cordero de pocas semanas que no ha tomado sino la leche de su mamá. Este es uno de los platos romanos más famosos y y yo lo hecho por varios años para el almuerzo de Pascua y es DELICIOSO!)


AGNELLO PASQUALE - Cocina napolitana


Semana Santa 1985. Creo que fue el primer cordero que preparé. Delicioso

Ingredientes para 4 personas

Cordero lechal unos 1,200 kg

Patatas nuevas (pequeñas) gr 500

Cebolletas gr 200

Manteca de cerdo gr 80

Aceite de oliva gr 50

Dos ramitas de romero

Dos hojas de laurel

Unas hojas de salvia

Sal y pimienta


Cortar la carne en trozos, lavarlos y secarlos. (Yo puse la carne con el ajo y el romero en la nevera el día anterior).

Poner en una sartén la manteca de cerdo, el aceite, las ramitas de romero, las hojas de salvia, las hojas de laurel y 100 g de cebolletas cortadas en rodajas. Disponer los trozos de cordero en la sartén y colocar las cebolletas enteras restantes y las patatas raspadas (o simplemente lavadas y frotadas con un paño de cocina) aquí y allá. Salpimentar, meter la cazuela en el horno (150°) y cocer el cordero durante una hora aproximadamente; remover de vez en cuando para que no se pegue nada al fondo de la cazuela.

Antonio querido, por lo general en el ágape de Pascua servía de primero el Cordero con Cardoncelli (sustituidos por celery, escarola y/o achicoria) porque lleva hierbas amargas (ver tradición hebrea) .


Enviado por Antonio Gámez, Jueves Santo 2023




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