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SONES DE NEGROS

SONES DE NEGROS O TAMUNANGO – Visto por una guara de corazón


Nací en Caracas y me vine a vivir al estado Lara a los veintiocho años, tengo treinta y cuatro años viviendo en esta tierra por lo que me siento más larense que caraqueña. Al llegar me dispuse a conocer sus pueblos y su gente, recorrí el estado Lara y me encantaron su artesanía, sus acemas y panes de tunja, los quesos de cabra, el mute de chivo y su música. Sin embargo asistir a un Tamunague ha sido lo que más me ha maravillado.




En una ocasión, una querida amiga me invitó a un Tamunangue en su casa, era una promesa de varias décadas, un evento con “todas las de la ley”: velorio, misa, procesión, sones de negro, ágape que constaba de sancocho, arepas y cocuy de penca muy bien macerado con frutas y cortezas de ciertos árboles. Nunca olvidaré este primer contacto con un evento que impactó tanto en mi forma de ver una fiesta tradicional, no era sólo música, bailes y comida, al vivir esta experiencia comprendí de forma no racional que tenía muchos otros significados.


Los Sones de Negros se celebran cada 13 de junio, día de San Antonio, como parte del sincretismo que caracteriza a toda manifestación cultural de nuestro país, podríamos decir que es una fiesta solsticial o solar en la que se agradece por las cosechas y favores recibidos, al igual que los Tambores a San Juan Bautista y La Parranda de San Pedro.



Como parte del ritual se comienza con un Velorio a San Antonio, donde la cofradía, los promeseros y devotos le dedican salves y ofrendas durante la noche y la madrugada al Santo; noche larga de fervor y religiosidad.



En la mañana, al culminar la misa, comienza la celebración en sí, un evento que consta de baile, canto y ejecución instrumental en siete partes o “Sones” precedidos por una “Batalla” que paso a describir brevemente:


LA BATALLA

En Lara se practica de forma tradicional el Juego del Garrote, especie de arte marcial o esgrima cuya mayor ventaja es la sorpresa, por lo que otrora, maestros y practicantes mantenían bajo discreción sus habilidades guerreras y sólo las transmitían a quien fuese digno de recibir sus secretos. Sin embargo este arte de duelo toma otros significados en el Tamunangue; allí deja de ser “juego” para convertirse en una “Batalla” que se ejecuta frente al Santo y antes de los siete Sones, como pidiendo permiso para comenzar la celebración.


LOS SIETE SONES

La Bella,

el Yiyivamos,

la Juruminga,

La Perrendenga,

el Poco a Poco,

el Galerón

y el Seis Figureao

son los Sones que componen esta suite de música, baile y pantomima.




LOS INSTRUMENTOS

Los instrumentos utilizados son: de cuerda; el cuatro, tiple o requinto, cinco y medio y el cinco,

los de percusión: tambor cumaco o tamunango y la tambora e idiófonos; las maracas.




































Durante todo el Tamunangue está presente el respeto y la actitud ceremonial de los participantes al realizar cada uno la parte que le corresponde. Los bailadores al comenzar su danza hacen una venia frente al Santo, toman del altar un garrote o vara y proceden a ejecutar su baile con alegría y vivacidad. Algunos sones son de libre ejecución y en otros los bailadores deben seguir las instrucciones de los cantadores y golperos.


Esta festividad es celebrada en casi todas las poblaciones de Lara; las más conocidas y de larga tradición son El Tocuyo, Curarigua, Sanare, Humocaro Alto y Bajo y Buena Vista, también en Quíbor, Barquisimeto y Cabudare existen cofradías con sus maestros y maestras de tradición que le dan continuidad transmitiendo a las nuevas generaciones su conocimiento.


Lo que destaca del Tamunangue es su originalidad, aunque podamos separar sus elementos y compararlos con elementos de las culturas que nos han conformado (europeos, africanos e indígenas), se puede decir que los Sones de Negro son una verdadera síntesis de lo que es ser venezolano. Pero esto es teoría.



Cuando hablo del Tamunangue, lo hago desde mi experiencia y de lo que he sentido en presencia de esta manifestación cultural tan importante de mi tierra, no tengo las herramientas de un antropólogo para clasificar o calificarlo, pero si puedo afirmar que mi asombro y conexión con esta celebración es auténtica y profunda, la siento como propia aunque no haya nacido en los pueblos donde se originó.



Me apoyo en lo dicho por el Dr. Briceño Guerrero en su libro Para ti me cuento a China:

El retrato más grande del mundo que se ha hecho en Venezuela es el Tamunangue. Sus siete partes corresponden a los siete lados fundamentales de la condición humana.

Ver también de Jonuel Brigue, El garrote y la máscara, sello editorial La Castalia, 2011.

Fotografías de María Lovera, distintas fechas y lugares.

Fuentes consultadas:

LOS INSTRUMENTOS MUSICALES DEL TAMUNANGUE por Rosa Iraima Sulbarán Zambrano - Boletín antropológico, mayo/agosto 2010 - Universidad de Los Andes - Venezuela.


María Lovera Hernández

@marialoverah

Junio de 2023


Presentamos también fotos del Tamunangue tomadas por Jesús Eloy Da Silva Lovera:











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